Querida comunidad de emprendedores,

“¡Antes era más fácil!”, “Siento que todo se me escapa de las manos”, “Nadie lo hace como yo lo hacía…”

¿Te suenan familiares estas frases?

Si alguna vez las has dicho (o pensado), probablemente tu negocio está atravesando una etapa clave: la adolescencia empresarial.

Sí, igual que un adolescente… tu empresa empieza a crecer, a tomar forma propia, a volverse más compleja… y a necesitar mucho más que tu energía para funcionar.

Y aquí es donde muchos emprendedores –me incluyo– nos damos cuenta de que ya no podemos con todo.

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📚 Interés

Esta fase es emocionante, pero también desafiante.

Aparecen nuevos clientes, crece la demanda, hay que contratar ayuda…

Y ahí estamos: delegando, muchas veces más por urgencia que por estrategia.

💥 El problema no es delegar… el problema es hacerlo sin dirección.

En la etapa adolescente de un emprendimiento por lo general:

¿El resultado? Frustración. Desorden. Dependencia de personas clave.

Y en lugar de avanzar, el negocio empieza a tambalear.

🌱 Deseo