En este camino de construir, equivocarse, aprender y volver a construir, hay reflexiones que nacen desde la experiencia diaria y otras que se despiertan tras una buena lectura o una conversación honesta. Hoy quiero compartirles una de esas que me ha hecho detenerme y pensar con más profundidad:
“Tu empresa no eres tú… aunque al inicio lo parezca.”
Y sé que muchos de ustedes lo han sentido. Porque cuando arrancamos un emprendimiento, todo gira en torno a nosotros. Somos el corazón, las manos, el cerebro y a veces hasta los pies de lo que estamos construyendo. Vendemos, diseñamos, cobramos, publicamos, atendemos, resolvemos… y seguimos. Así, día tras día.
Esa es la primera etapa. La etapa técnica del emprendimiento. Es como la infancia de un negocio: vulnerable, dependiente, pero con un potencial inmenso. En esta fase, el negocio gira más en torno a lo que el emprendedor quiere hacer, y no necesariamente a lo que la empresa necesita para crecer. Y eso es totalmente natural. Todos pasamos por ahí.

🤔 ¿Te ha pasado?
Tal vez sientes que necesitas trabajar más tu logo que validar tu propuesta de valor.
O prefieres postergar revisar tus números, mientras el flujo de caja está en rojo.
O tomas decisiones desde la emoción, olvidando que una empresa necesita estrategia.
O confundir las finanzas de la empresas con las personales.
Y no está mal. No es una crítica. Es parte del proceso.
El problema es quedarse allí demasiado tiempo.
Si seguimos actuando solamente desde lo que a nosotros nos gusta o nos apasiona, sin darle espacio a lo que el negocio verdaderamente necesita, corremos el riesgo de quedarnos en la zona del autoempleo… y no avanzar al verdadero rol de emprendedor y, luego, de líder empresarial.
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🔑 La clave está en entender que tú y tu empresa NO son lo mismo.
Tu negocio necesita autonomía. Requiere estructura, procesos, indicadores, visión.
Necesita dejar de ser una extensión de ti, para convertirse en una organización con identidad propia, con su propia misión, propósito y hoja de ruta.
Y tú… necesitas convertirte en el líder que la guíe desde esa consciencia.