¿Cuántas veces hemos tenido una idea brillante y sentido que esta vez sí es la buena?
Sin embargo, al poco tiempo nos damos cuenta de que no avanza, no vende, o simplemente no conecta…
¿La razón? No pasamos nuestra idea por el filtro correcto.
Hace poco, revisando el libro de estrategia del océano azul, encontré una figura que me hizo sentido.
Una secuencia sencilla, pero poderosa, para validar si una idea de negocio es realmente viable en un mercado competitivo.
.png)
Y quiero compartirla contigo, porque puede ayudarte a evitar errores y construir con más claridad.
Esta es la secuencia para validar una idea de Océano Azul:
Utilidad para el comprador:
👉 ¿Tu idea ofrece una utilidad excepcional?
Si no es valiosa para el cliente desde el inicio… hay que repensarla.
Precio accesible:
👉 ¿Tu precio permite que la mayoría de tus clientes objetivo acceda fácilmente a tu propuesta?
Si es valiosa pero inalcanzable, se convierte en un lujo, no en una solución.
Costo y rentabilidad:
👉 ¿Puedes mantener ese precio sin perder rentabilidad?
Aquí entra la eficiencia y estrategia de costos.
Adopción:
👉 ¿Identificaste y abordaste los obstáculos que dificultan que tu cliente adopte tu solución?
No basta con tener una gran idea: debe ser fácil de adoptar, entender y usar.
Si respondes “sí” a cada una de estas etapas, entonces tienes algo más que una buena idea:
tienes una idea de océano azul comercialmente viable.
Ahora imagina esto:
✅ Una propuesta clara que conecta con tu cliente ideal.
✅ Un precio justo que no sacrifica tus márgenes.
✅ Una estructura de costos optimizada.
✅ Y una experiencia de uso tan fluida, que el cliente no necesita pensarlo dos veces para adoptarla.
Eso no es un sueño.